viernes, 16 de diciembre de 2011

Un mes y medio después

Ya hace casi un mes y medio que empecé a trabajar. Casi 45 días en los que he pasado por varios estados mentales (y físicos). Al principio, deseaba, cada día, que me despidieran, que cerraran las puertas de entrada, que aquel sitio no existiese; después, me pasaba la mañana llamando para saber cómo estaba mi peque (todavía llamo tres veces)y deseando salir de allí; desde hace unos días, he empezado a disfrutar, de nuevo, de mi trabajo, de mis compañeros. Afortunadamente tengo un trabajo que me encanta y, desde que llego a casa a las 3, el tiempo que paso con mi niño está lleno de besos, mimos y risas. Ahora aprecio cada momento que estoy con él mucho más e intento aprovechar esas tardes y fines de semana al máximo. Por desgracia, mi casa no está tan ordenada ni limpia como antes y la ropa para planchar se empieza a acumular... Todo no puede ser perfecto, :)

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